Difícil es el amor,
difícil tu presencia.
Mirar tus hondos ojos y
perderme en tu marengo mar,
sintiendo hundirme en tu nombre
en el pálpito de tu boca
en lo eterno
y en lo fútil de la vida.
Bogando hacia la muerte de tu ausencia,
comprendiendo a las olas de tu océano
sacudiendo los hombros de mi fe
perdiendo en mi cintura tu recuerdo ciego.
Difícil tu sonrisa,
la fe, tu compasión
y el borde mismo del fin del mundo.
Ali Avila©
Por Dios, qué pena transmites!
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