jueves, 28 de abril de 2016

MI VOZ ROTA

Mi voz estaba rota. Era apenas un hilo. Yacía en la profundidad de mi alma.
Allí construí una muralla que me rodeaba y la protegía.
Ahora se ha ido.  En su lugar anida el caos. Una lluvia azul ciega mis ojos. No se dónde ir.
Huyo hacia la nada. Me escondo, repliego mis alas acurrucada en el vacío.
Solo el silencio me lleva.
Ali Avila©

2 comentarios:

  1. No te preocupes. Tú sabes que el caos solo es el periodo de oscuridad que anega el silencio, el intermedio en penumbra antes de los focos, el párpado cerrado en el momento adecuado del pestañeo. Sabes que plegar las alas es solo un ejercicio para las articulaciones, para abrirlas más adelante. En un mundo donde todos quieren expresar su opinión, por nimio que sea el asunto, una voz que se dice rota y exiliada en el la profundidad del alma solo es una privilegiada, una voluntaria refugiada temporal. Tan solo toma la distancia y coge fuerzas para dar el siguiente salto. Tu voz rota lo sabe, solo que no lo dice. Tu voz rota ahora escucha a Nino Rota en busca de la imagen que le acompaña siempre. Está en lo ilusorio, de vacaciones en los ocho y medio esperando el florecimiento, tu nueva emisión de Giulietta degli spiriti dispuesta a eclosionar.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Como Giulietta también sentí en obligada soledad la liberación de mis fantasmas del pasado. Voluntaria refugiada temporal, eso si, esperando sentir el momento en el que liberar mis alas, reencontrada con mi propia entidad, alcanzando la libertad ansiada y perdiendo el miedo a abandonar esa terrible "zona de confort" que no deseo.

      Eliminar